El señor Rodríguez, actual presidente del gobierno de España, gobernando en su segunda legislatura, me merece un largo comentario.
De su gobierno:
El gobierno de este señor crea, acorde a su Ministerio de Igualdad, la "Ley de Paridad", cuyo objetivo es favorecer la integración de la mujer en puestos de gobierno, para lo cual, limita la libertad de los partidos de elegir a los ministros más competentes, no pudiéndose formar estos únicamente en base a mujeres o a hombres, debiendo existir un equilibrio de géneros.
La decisión me parece de lo más absurdo, demagógico, liberticida y contraproducente y me lo parece porque busca potenciar el "talante progresista", con un guiño a las feministas, porque coarta la libertad y daña la progresión de los más capaces en beneficio del cumplimiento de una cuota sexista y es contraproducente porque, siendo que las mujeres no tienen nada que demostrar en tareas de gobierno, ya que actualmente desempeñan numerosos puestos de responsabilidad en todos los gobiernos y la inclusión forzosa en los puestos, deja en una situación delicada a todas las ministras ya que se pone de manifiesto que, a día de hoy, son todas ellas, "ministras de cuota", es decir, que podemos legítimamente dudar de si ocupan su cargo por su valía o bien porque había que cumplir con el cupo. Por tanto, el señor Rodríguez, por la impulsión y aprobación de esta ley, se convierte a mis ojos en un presidente irrespetuoso con las libertades, ridículo en las formas y demagogo.
Con estas mimbres, el equipo de gobernantes de que se rodea, no sorprende que dejen mucho que desear. En la parte de cuota, destacar las ignominiosas ministras de igualdad, la señora de "miembras", la señora de defensa, una independentista catalana, la ministra de SGAE, fiel a su sociedad artística recaudadora, a pesar de que recauden lo que no es suyo.
Por la parte de la cuota masculina, un ministro más que probablemente masón, sustituyendo a un cazador furtivo, un multimillonario hijo de... de un pobre arriero, según nos cuenta, que tiene una hípica estupenda en la que se acumulan irregularidades, a saber: empleados sin contrato, empleados sin papeles... una joya, pero, claro está, el señor ministro no es responsable, porque él ya tiene ahí puesto un cabeza de t... digo... un apoderado que carga con el mochuelo si vienen mal dadas y suma y sigue.
El equipo de gobierno de este Rodríguez, me parece una broma.
Personalmente, el señor Rodríguez creo que ha demostrado sobradamente a lo largo de estos años, ser un incompetente peligrosísimo, ha traicionado a la nación, en la cual ha escupido al decir: " el término nación, es un término discutido y discutible". Pues bien, lo que no es discutido ni discutible es su incompetencia a la hora de gobernar y de crear riqueza y mantener el estado de bienestar en esta discutida y discutible nación.
Al ser él mismo consciente de su incapacidad, en lugar de retirarse discretamente al término de su primera legislatura, decide mantenerse en el poder con medidas compensatorias, a base de hacer lo último que debe de hacer un político en un estado democrático: adoctrinamiento del pueblo. Esto se traduce en, no tenéis trabajo, pero legislo acerca de los matrimonios homosexuales y os digo que esto es progreso. Gasto mucho más de lo que recaudo, pero impongo una ley de paridad y os digo que esto es de justicia. Hago toda clase de concesiones a los partidos nacionalistas en pro de mi interés particular, pero saco a Franco de su tumba y os digo que he cumplido con una exigencia histórica. La nación es el hazmerreír del entorno debido a la errática política de exteriores, pero saco una ley de memoria histórica... y suma y sigue.
En resumen, el señor Rodríguez ha sido y es un personaje nefando, que ha alcanzado un puesto de manera inopinada y una vez en el cargo, ha llevado el mando de un gobierno nefasto para la nación.
He dicho y pienso,
Undive.
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